viernes, 28 de marzo de 2008

Nacho Vegas: Canciones Inexplicables


Le doy un nueve y medio a este recopilatorio de Nacho Vegas, que recoge una amplia muestra de los discos que ha publicado desde que dejó Manta Ray hasta su reciente "Verano Fatal" con Christina Rosenvinge, pasando por 4 LP´s en solitario y "El tiempo de las Cerezas" con Enrique Bunbury.

Este Vegas es un tipo con estilo, algunos dirán que un perdedor con clase, un yonki culto, o lo que sea, pero un autor con mayúsculas, un escritor coherente, aún con esa voz que, si bien no es poderosa en ciertos momentos, no desentona con su música y con sus letras. Y son las letras el punto fuerte de Nacho Vegas, un músico "leído y escribido" con mucha vida que contar y con un punto de vista un tanto pasado de vueltas: "¿No veis que yo le rezo a un Dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más?". Todas sus letras ofrecen bien historias interesantes o bien puntos de vista que incitan a la reflexión, ya que, cuando no tiene la razón, al menos tiene razones. La lectura exhaustiva de sus letras quizá nos conduzca a la desazón, pero eso es lo mínimo que se produce al empatizar con lo que Nacho Vegas vierte en sus estrofas.

Respecto a su música, hay de todo, desde los riffs poderosos de "Perdimos el Control" -me relamo imaginando una versión por parte de Iván Ferreiro- hasta la acústica intimista de "Ocho y medio" -que puede recordar a lo mejor de Leonard Cohen- pasando por otras notables como "Miss Carrusel" o "El hombre que casi conocio a Michi Panero". Es asombrosa la cantidad de canciones de seis minutos que puede meter en este doble CD, sin cansar a quien lo escucha: siempre hay algo que oir y que escuchar.

Un disco imprescindible para los que gustan de la música con contenido.

martes, 11 de marzo de 2008

Conchita: Nada más


Conchita, esta chica que parece que nunca ha dicho una palabra más alta que la otra, nos trae su disco de debut y de paso anima el panorama musical femenino de nuestra querida piel de toro, que estaba un poco aburrido ultimamente. Lo hace desde los canales más comerciales, lo cual ya es una declaración de principios, pero bueno, peor es nada.

Uno escucha el disco de Conchita y... vamos a ver, ¿cómo explicarlo? Quien quiera ser cruel, se puede explayar durante páginas sin número, y quien quiera ser positivo, puede decir simplemente "me ha gustado". Y es que la música de Conchita, dependiendo de quien la mire, puede ser descrita como sencilla o como simple; las letras, como ingenuas o ñoñas, la temática, repetitiva (chico me deja, que triste estoy, chico me gusta, qué voy a hacer) o bien coherente. Puede ser pop de toda la vida o música insustancial con arreglillos comerciales y una colaboración de Antonio Vega metida a base de euros.

Lo mejor es escucharlo y que juzgue cada uno. Yo he oído opiniones para todos los gustos, pero me inclino hacia lo positivo. Me lo bajé con el emule y me lo terminé comprando. Me cae bien esta chica. Si madura un poco para el siguiente disco, puede ser la bomba.

Postdata: a los chicos nos conviene oirlo, se aprende mucho de psicología femenina.

Quique Gonzalez: Averia y Redencion


Hay veces que uno no sabe si alegrarse o ponerse triste. Alegrarse por haberse bajado el disco de internet (y no haber pagado los 18 euros) o ponerse triste porque un disco le defrauda. Estoy un poco indeciso al respecto, porque este "Avería y redención" podía haber sido un disco estupendo si hubiera tenido 12 canciones y no 17, y es que el que mucho abarca...Decía Bunbury en el Rolling Stone del mes pasado que se podían hacer discos largos y estupendos de 17 canciones, como éste de Quique. No puedo estar más en desacuerdo. Es un disco irregular y demasiado largo. Quítale 5 canciones y te queda un disco tan estupendo como los que Quique suele firmar. Hay canciones con pegada, como "Hay partida", "Lady Drama" o "Las gafas de Mike", pero he de decir que, escuchadas en directo, las que no me gustaban se han quedado igual; algunas -como "Betty Boop"- me parecen rematadamente malas. Además, en el concierto se cascó casi todo el disco nuevo y pocas de las de siempre. Y el pianito. El pianito.

Maldito el día en que Quique se empeñó en aprender a tocar el piano. Y es que cuando se sienta al piano le salen todas igual de sosas. Para colmo, me puse a escuchar las canciones extra que incluye en el DVD, y son completamente prescindibles. No sé con que filosofía se planteó Quique este album, pero es obvio que hay cosas que salen mejor cuando no se planean. Ahí tenemos Salitre 48, que era una colección de maquetas y que, quizá por la falta de pretensiones, es un disco estupendo (puede que también algo largo y no muy coherente pero estupendo) con canciones como "La ciudad del viento", "Salitre", "Bajo la lluvia" y muchas otras.

Ay, Quique, Quique, menos piano y menos canciones para el siguiente. Siempre nos quedará la opción de grabar un CD quitándole 5.

Ismael Serrano: Sueños de un hombre despierto


Apenas había escuchado el estribillo de "Casandra", pero me compré el último disco de Ismael Serrano nada más verlo en la tienda, no sé si espoleado por mi intuición o por el hecho de que "La traición de Wendy" sea uno de mis discos favoritos. Tras una primera oída, uno tiene la sensación de que este "Sueños de un hombre despierto" es más de lo mismo, otro disco de los que hacen canciones como churros sin aportar nada original. Y es que Ismael Serrano es un magnífico creador de canciones, pero uno a veces tiene la sensación esa de "ya he escuchado antes esa canción", no sé si por la temática, que a veces cae en lo repetitivo -cuando no en lo inconcreto y lo difuso dentro de la temática social y sentimental- no sé si por los arreglos o por ese nosequé del estilo que le caracteriza. Y es que a veces se pasa de rebuscado. Al hilo de esto, me ha sorprendido que las letras tengan un pie de página en la que el autor explica palabras indígenas o de la mitología que utiliza en las canciones. Si no puedes hacer canciones que tu público entienda, algo falla.

A medida que he repetido las escuchas, me ha ido gustando más. En especial, la "Casandra" que ya he mencionado, "Amores imposibles" y una original "Habitantes de Alfa-Centauro encuentran la sonda Voyager". Aunque la mitad de las canciones no sean para enmarcar, es un buen disco, equilibrado, que no cansa y que se deja oir muy agradablemente.


Decía antes que "La Traición de Wendy" es uno de mis discos favoritos. Y lo es a pesar de que Ismael Serrano me cae de un antipático que no os podéis hacer idea. Los temas de Wendy parece que se han escrito siguendo una lista de temas socialmente comprometidos; si bien esto es coherente con la postura de militancia política de Ismael (en las antípodas de un servidor) deja un regustillo a forzado, a que se ha metido con calzador. Si me bajo al nivel microscópico, tiene frases para enmarcar, como aquella en la que compara la victoria de la derecha con el SIDA. Ya se sabe, la izquierda tolerante. Pero bueno, tiene temas increíbles como "Que estaras haciendo ahora", para mí de los mejores que ha escrito. Uno de esos discos que se puede escuchar de cabo a rabo... si no le importa en exceso la continua soflama-anticapitalista-pro-lucha-de-clases.